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domingo, 18 de septiembre de 2011

Siete en uno

Asmodeo, tu lengua viperina
tentó mi voluntad con la manzana,
Y Belfegor, tu caridad malsana
trabó mi diligencia matutina.

¡Oh!, Belcebú, tus gráciles manjares
nublaron mi razón con sus efluvios,
Demonio Amon me hundiste en tus diluvios
dejando roja rabia en mis altares.

 Tú, Leviatán que sibilino indicas
los bienes que no son, ni serán míos,
Mammón ese es el nombre del demonio

que azota mi bolsillo con su pica,
Y Lucifer me da la luz y el brío...
y acabo de los siete el testimonio.

Pecados Capitales VII



Yo soy el que firmó la maravilla,
mi verbo suena casi a providencia,
no trates de igualarme, que mi ciencia
opaca tu razón con lo que brilla.

A ti, que te parece una proeza
el tajo de escribir catorce versos,
dedico este inventario de perversos
sonetos que ha bordado mi cabeza.

Ya ves cuánto prodigio llevo dentro.
y aunque no tenga el sitio que merezco,
mi grandeza conjura la protervia.

Ya ves, mi huella marca el epicentro,
que soy más grande de lo que parezco
mirando mi reflejo en la soberbia.





sábado, 17 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (VI)



¿La vida? Déjala para mañana,
¿El reto? Déjalo para otro rato,
Que tanta actividad produce flato,
y quema, aturde y cansa y me aplatana.

La vida es esa cosa que me pesa
el rato que no paso con Morfeo,
El reto es un coñazo y ahora creo
que voy a echar los pies sobre la mesa.


(...)


viernes, 16 de septiembre de 2011

Pecados capitales (VI) 2º Parte

(...)


En fin... no me enseñaron, de pequeño,
o tal vez me enseñaron y olvidé
a cerrar la faena que se empieza.

Y asi me doy al placentero sueño
mecido por la endógena Tse-tsé,
que indómita cultiva mi pereza.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (V)

Esta avidez me puede, me derrota,
el gusto pertinaz por lo dorado,
Este ansia, que oprime mi costado,
ajando mi sentido cuando brota.

El símbolo del dolar, los lingotes,
los fajos de billetes, las monedas,
los cheques, los talones que me quedan,
las cárceles con oro en los barrotes.

Vivir para tener lo innecesario,
contando las monedas y las migas
al aroma del cash, que me acaricia.

No hay nada ajeno a lo monetario,
No hay nada que mis manos no consigan
dejándose llevar por la avaricia

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (IV)


Para ser como tú solo preciso
tener lo que tú tienes y no tengo,
Tu gracia, tu dinero, tu abolengo,
tu tierra, tu salud, tu fe, tu piso.

Para ser como tú, tan sólo quiero,
ser dueño de las cosas que tú tienes,
Tus joyas, tu mansión, todos tus bienes,
tu colección de coches, tu velero.

Para tener tu porte, tu prestancia,
lo suyo es disfrutar de la abundancia
que vives y escapar de la desidia.

Estás en lo más alto de mi podio,
te admiro tanto que en verdad te odio
y vivo revolcándome en la envidia.

martes, 13 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (III)

No busco amor, tan sólo quiero piel,
el dulcísimo néctar de tus pliegues,
te tomaré a la fuerza aunque te niegues,
yo seré tu jinete, tú corcel.

No busco aroma, humedades quiero,
no doy caricias, solamente araño,
el roce nada es si no hace daño,
traspasaré tu piel... como un arquero.

Te follaré mil veces sin piedad,
no busco corazón... sólo belleza.
te follaré sin miel, sólo con furia.

Voy a regar mi piel en tu humedad,
Voy a cubrir tu flor, porque ya empieza
mi cuerpo a estremecerse en la lujuria.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (II)

El corazón que late como un trueno,
a golpes de violencia desmedida,
La sinrazón campando por mi vida,
limando el sabotaje de mi freno.

El aire de la espuma de la boca,
la sangre enrojeciendo capilares,
la rabia haciendo juegos malabares
trocando el corazón por fría roca.

El huracán que se desencadena,
el ritmo de la inercia hacia el abismo,
el ojo que no ve porque no mira.

El terco impulso rojo que me aliena,
sacando lo más zafio de mí mismo...
mi corazón mecido por la ira.

Pecados Capitales (I)


Saciando la inquietud sobre la mesa,
acabo la pitanza y pido tarta,
¿Las sobras? que las pongan en la carta,
si voy a la que voy no habrá sorpresa.

Garçon sirva otro plato y ya veremos,
si puedo degustar este convite,
Garçon, sirvame más, que no repite,
Garçon, sirva otro plato, que podemos.

Que no soy nada si no tengo un plato
dispuesto a revelar su maravilla
esta ansiedad jamás se disimula.

Comer y más comer, cordero, pato,
jamón, lasaña, albóndigas, tortilla...
y nada importa si me da la gula.