domingo, 12 de enero de 2014

Rebajas de Enero



Es fácil escribirle a Enero en pleno Enero,
hablar sobre sus simas de temperatura,
divagar, en tono melancólico, sobre la escarcha
o la lluvia,
sobre las horas pasadas
al abrigo de los familiares...

Es fácil escribirle a Enero en pleno Enero,
cuando la cuesta se escarpa
como un risco nevado.
Cuando sales a un centro vacío y de rebajas.

Es fácil escribirle a Enero en pleno Enero.

Inténtalo en Agosto, 
ahí, cuando las chicharras acribillan
el oído nocturno,
cuando te levantas de la cama
buscando un grado menos
donde secar tu espalda.

Inténtalo entonces,
cuando chapotean los niños en la orilla
y corren los cangrejos en hilera
a refugiarse de un sol
que pesa y duele.

Acuérdate en Agosto de estos días,
mira hacia atrás con la mano hecha visera
y convéncenos entonces
de este frío de ahora,
convéncenos ahí,
cuando sudemos,
cuando tengamos la piel
cortada de salitre
emulando el patrón
del agua reflejada.
Convéncenos, cuando la lluvia
sea un recuerdo de la lluvia.
y no un presente cansino y acuciante.

Convéncenos entonces

de este frío.

Mi estrategia para hoy
será pedir un tinto

con naranja.