jueves, 13 de junio de 2013

Entre Manhattan y Long Island


A Javier Ruibal, por su música y su cercanía



Si te tiene el jet lag atolondrado
y no sabes si vuelan o si bailan,
si el arte no te ha teletransportado
y estás entre Manhattan y Long Island

será que la gitana que robaba
sus giros a las gatas callejeras
no se volvió a la Isla que buscaba
y se quedó contigo y tus ojeras.

Y en esta hora de los miserables
a tu voz no le falta ni un detalle,
ni un detalle le falta  a tu guitarra.

Así que canta para echarle un cable
al gitano que canta en plena calle
mirando cómo un barco suelta amarras.