viernes, 22 de junio de 2012

Fantasma


Lo malo no es morir, sino el vacío
que se encuentra después tras cada puerta.
Lo grave es descubrir el precipicio
y darse a la inercia inevitable.

Después de cada paso
viene otro paso más
y otro, y otro...
Lo malo no es andar,
tampoco detenerse,
lo malo es franquear el horizonte
dejando atrás, así, las referencias.

Lo malo es que la brújula,
errática, sucumbe,
y gira, y gira, y gira,
marcando todas las direcciones
y ninguna.

Lo difícil no es morir,
sino quedarse aquí tranquilo,
Sin parecer un fantasma.