miércoles, 14 de abril de 2010

Rosas por espinas


Tal vez quiso la luna en este día
regar de luz mis amplios ventanales,
tal vez con su bramar, los vendavales
tiñeron el matiz de mi alegría.

Tal vez la flor añil de los rosales
colmó de paz la gris melancolía,
tal vez tu voz surgió en la noche fría.
desbaratando el vaho en los cristales.

No sé si fue la suerte o fue el destino,
si fue casualidad o magia incierta,
favor de dios o efecto mariposa.

Lo cierto es que en el éxodo cansino
tu mano celestial llamó a mi puerta
cambiando las espinas por la rosa.