sábado, 14 de agosto de 2010

Desencuentro

Empezar otra vez no tiene caso
sin una revisión de las posturas,
empezar otra vez a estas alturas
es premiar con  laureles al fracaso.

Que sin remodelar la arquitectura,
sin rehacer el camino paso a paso,
no habrá nueva alborada, sólo ocasos,
la noche dará paso a la negrura.

Dormimos en las sábanas del tedio,
hicimos reina a la monotonía,
le dimos alas nuevas al hastío.

Y ahora no nos queda más remedio
que ser de nuevo tuyo y tú ser mía,
y hallar calor de nuevo en este frío.