miércoles, 23 de marzo de 2011

Aunque no estés mirando

Arreciará la lluvia, no lo dudes,
arreciará la lluvia y el letargo
que, burdo, inmoviliza mis neuronas
y ansioso se apodera del espacio.

No cederá la lluvia en los cristales,
o en los tenues reflejos del espanto,
el tiempo dejará paso a la noche,
la noche a la tormenta dará paso.

Es posible que un rayo misterioso
arranque este silencio de mis labios,
o tal vez una sombra maliciosa
se asome por mis ojos, tan cansados.

La lluvia volverá, regresa siempre,
al sur, vuelven al sur siempre, los pájaros.
El tiempo, cuando pasa, mata o cura,
y pasa porque pasa,
aunque no estés mirando.