martes, 28 de agosto de 2012

Intervención en "Escrito con la izquierda" Homenaje a Juan José Téllez


Buenas noches:

Yo conocí a Juan José Téllez en su despacho, allá por 1994, mi padre me llevó a verle con la intención de enseñarle mis primeros poemas.
En realidad, no recuerdo muy bien qué me dijo, seguramente fue bastante benévolo, sólo recuerdo una enorme sensación de pequeñez, y lo delicadas que me parecieron sus manos.
Mi mujer dice que soy un tipo raro, capaz de valorar mucho cosas que son, en principio, insignificantes...
Es lo que me pasa con Juan José Téllez, seguramente haya cosas mucho más destacables que las que voy a contar, pero creo que se trata de ser sinceros.
Una cosa que admiro profundamente de él es su maravilloso acento andaluz, admiro sobre todo el hecho de que no lo pierde cuando recita poemas.
También me parece espectacular la capacidad que tiene para hilar palabras construyendo desde la nada discursos impecables en su forma y contenido.
A veces me pregunto si no los trae aprendidos desde casa.
Siempre que he coincidido con él he tenido ganas de desterrar la timidez, pero nunca he podido, estar a su lado es regresar a las sensaciones de aquella vez, cuando yo tenía 14 años
En fin...
Otra cosa que me pasa es que hay una fuerza invisible que me impide (no sé por qué) llamarle Juanjo... siempre digo JuanJoseTéllez, todo junto.
Dos semanas después de que me llamaran para participar en este acto seguía dándole vueltas... hasta que mi mujer me dijo:
Stewart, tú lo que haces es escribir... escribe y ya está... y es lo que he hecho:
Pero antes de leer el poema quería darle las gracias a Juan José Téllez por dos cosas, fundamentalmente:
1º Por colocar mi nombre en la “Historia de Algeciras”, cosa que me enorgullece enormemente.
2º Por haber hecho méritos para recibir este homenaje, así podré decir siempre que yo también estuve aquí.


Para llamarte Juanjo

Recuerdo aquella escena como un ayer cercano
y la maza del tiempo no derriba este muro.
Cristal en el despacho, delicadas las manos,
pajarita y papel, palabras de futuro.

Si busco en el trastero de vida transcurrida
el eco de tu voz leyendo algún poema,
o acaso un manifiesto sobre alguna tarima
el vértigo me envuelve como en aquella escena.

el hoy es esta plaza, las palabras que digo
aquí con esta voz que como siempre tiembla,
el hoy es desterrar el temor del ombligo
y espantar para siempre las dudas y la niebla

Y el hoy, que es más cercano, que aquel de mi niñez
me enseña la manera, y las distancias zanjo
y venzo en dura lucha a mi terca timidez
para brindar contigo y para llamarte Juanjo.