miércoles, 29 de agosto de 2012

Después de cada borrachera

Para Juan José Téllez
(Lo que no consigue el puñal, no lo consigan las rosas).

Porque después de cada borrachera
viene el feroz cincel de la resaca
con esa sed atroz que no se aplaca,
y esa jaqueca aguda y cojonera.

Espero que este día que amanece
después de tan opíparo banquete
no lastre tu salud, y te respete
la náusea de los panes y los peces.

Después de tal montaña de lisonjas
es fácil recostarse en las esponjas
que ablandan la razón de los espejos.

Después del orgasmítico homenaje
lo duro es no rendirse al oleaje
que le borra el olfato al perro viejo.