miércoles, 12 de diciembre de 2012

Para decir amor.


Para decir amor como tan solo
pueden hacerlo algunos elegidos.

Para llenar cada intersticio con sus letras,
arrastrándolas... 
                               no.
No es arrastrar,
porque arrastrar lacera,
y deja hollín, y barro,
y sangre, y fuego...
                            y... duele.

Para decir amor como tan solo
pueden decirlo algunos elegidos.

Para impregnarlo todo con sus letras,
sin permitir un ápice de dudas
bajo su manto limpísimo.

Para eso estoy aquí,
aunque no pertenezco a la raza
de los elegidos.
Por eso ensayo una vez más
con estas letras,
y una vez más lo intento
y me postulo.