lunes, 21 de julio de 2014

Ahora


Ahora que el dolor es la frontera

entre darnos la mano o dar mordiscos,
ahora que la sombra determina
la hora criminal de las sirenas.

Ahora que la suerte es el silencio
mojándonos de lágrimas las sábanas,
ahora que la muerte es la inquilina
más cínica de todo el vecindario.

Ahora que amanece sin complejos
la cruda realidad y estamos vivos
mirándonos las palmas de las manos
como genios perdidos de repente.

Ahora que tiramos la toalla,
ahora que corremos sin destino,
ahora que cerramos la cancela
y cancelamos vuelos programados.

Ahora que volvemos la mirada
y nada tiene ya ningún sentido,
ahora que elegimos la zozobra,
ahora que logramos rescatarnos.

Ahora que la inercia no nos echa
su aliento mineral en el cogote,
que no nos atormenta el desencanto
ni nos cercena el alma la costumbre.

Ahora que encontramos la respuesta
que ya no somos súbditos del pánico,
ahora que arrancamos cabelleras
o fumamos en pipa y nos sentamos.