miércoles, 17 de febrero de 2010

Casi olvido tu nombre


Casi olvido tu nombre pero he vuelto
como vuelven los ñus a la pradera,
casi olvido tu nombre, pero era
un olvido fugaz al fin resuelto.

Regreso a ti, como la vez primera,
envuelto en luz, en este albor envuelto,
así tal como el sol al mar revuelto,
regreso a descansar en tu quimera.

Ponme el cilicio de tu aroma puro,
dame el veneno de tus manantiales,
átame cruel a tu filantropía.

Morir despacio, conocer lo oscuro,
amar la lluvia sobre los cristales,
amor o lluvia o muerte, ¡Oh!, Poesía.