sábado, 20 de febrero de 2010

Trigonometría


Nunca aprendí a hacer
raíces cuadradas,
nunca entendí de logaritmos
y trigonometría.

Siempre intuí la belleza
oculta en la palabra,
intuí amaneceres
en el alma del vocablo,
escondidos los ojos
en las papeleras.

Nunca fui témpano
de número,
ni polizón matemático...

Y heme aquí,
un químico frustrado
soñador de versos.