lunes, 12 de septiembre de 2011

Pecados Capitales (II)

El corazón que late como un trueno,
a golpes de violencia desmedida,
La sinrazón campando por mi vida,
limando el sabotaje de mi freno.

El aire de la espuma de la boca,
la sangre enrojeciendo capilares,
la rabia haciendo juegos malabares
trocando el corazón por fría roca.

El huracán que se desencadena,
el ritmo de la inercia hacia el abismo,
el ojo que no ve porque no mira.

El terco impulso rojo que me aliena,
sacando lo más zafio de mí mismo...
mi corazón mecido por la ira.