jueves, 8 de diciembre de 2011

Queridísimo Rey Mago (texto revisado)



Queridísimo Rey Mago:
Haz en estas navidades
hogueras de vanidades
alabando los copagos.
Mira bien con tu ojo vago,
y no me pierdas la calma,
que si el buen Duque de Palma
afana lo que no es suyo,
satisfacciones y orgullos
seguro que se te espalman.

Procura que la movida,
no te salpique el armiño,
y despide con cariño,
y la cara conmovida,
a los ejes de tu vida:
tu yerno y  las dos infantas.
Y si en eso te atragantas,
al toser, tira confeti,
te quedan Felipe y Leti,
a ver el tiempo que aguantan.

Poque al final, Rey de Roma,
la verdad es tu guadaña.
Hace ya tiempo que España
no se merece tus bromas.
Que con tu pan te lo comas
si se te atora el embudo,
porque tengo tantos nudos
en el cinturón, que duele.
Por eso mancho papeles
con tinta, porque estoy mudo.

Reviento sin no lo escribo:
Yo, que pago tu salario,
tu colchón, tu talonario,
el abono de tu olivo...
Me pregunto pensativo
mientras tú me parasitas
¿Porque la puta de Rita
me quita lo que te da,
y cuando no tengo ná
no me da lo que te quita?

Tras publicar el poema leí esto:

"Un día después de anunciar que las infantas y el duque de Palma quedarían fuera de la institución, da marcha atrás con un comunicado."

Y escribí esto:



¡Echaste p´atrás el culo!
¿Es que leiste mis chuflas?
Parece que te camuflas
con bastante disimulo
entre mis contactos, chulo.
Pues mira a mí me parece,
que los problemas te crecen.
Pero mantén a tu yerno,
que ya pasará el invierno,
y no siempre es martes trece.