domingo, 3 de octubre de 2010

Vida


Al cielo sólo llegan vías muertas,
oscuros callejones sin salida.
Al cielo sólo llegan avenidas
oscuras, tristes, grises y desiertas.

Prefiero deambular por los senderos
que raudos me conducen a la vida
apasionantes sendas escondidas,
que auguran mil placeres venideros.

No beberé los vientos por la gloria,
mis huesos pertenecen a este suelo,
la muerte ni me alivia ni me aterra.

En el final no pienso, de la historia,
Antes de que mis pies pisen el cielo,
quiero vivir el cielo aquí en la tierra.