miércoles, 9 de diciembre de 2009

Acaba con mi vida



Acaba con mi vida y mis despojos,
destruye mi razón y mi sentido,
ahoga en un segundo mi latido,
arráncame las manos y los ojos.

Igual que lucha el ciervo cuando herido
refugia su dolor en los abrojos,
refugio mi dolor en los rastrojos
que hiciste del vergel que siempre he sido.

Incéndiame la carne ya marchita
en una fulgurante y cruenta hoguera
que alumbre como alumbran cien mil teas.

Extíngueme la luz, escupe, grita.
Mas cuando nada quede de lo que era,
no olvides olvidar que me deseas.