jueves, 10 de diciembre de 2009

Sobre el humo volátil


Sobre el humo volátil, en mis labios de espuma
se cierne silenciosa la sombra, ah! espejismo.
Vivo para los márgenes, para la luz de otoño,
amarillas las nube en el tiempo infinito.

El eco de tu ausencia, la crudeza del aire,
el cristal que se quiebra, los rayos indecisos,
parecen ruines manos que se emboscan furtivas,
en cada hueso etéreo como huéspedes ínfimos.

Sucede que los trenes se alejan a su hora
y sucede que el tiempo, (ese eterno enemigo)
resquebraja las hojas, las pieles, los jadeos,
los besos, las distancias, con su aliento amarillo.

El dia que a mis ojos retornen los augurios,
y este dolor eterno amanezca aturdido,
la sombra será estrella refulgente de almíbares,
mi cuerpo azul, aurora; tu cuerpo: el cuerpo mío.