viernes, 11 de diciembre de 2009

Regreso a tus confines


Si aparezco una tarde
con los ojos cansados,
oxidados, de tanta
podredumbre en las ramas,
como un halcón errante
prisionero del viento.

Si aparezco una tarde
por tu verja,
de nácar amarillo, quebradizo,
no inspecciones mis redes
en busca del otoño,
no trates de apagar
la llama de mis manos...

Amarillo es el cielo
cuando mis dedos callan,
si el silencio que dejan
hiede a cloro o sulfuro...

No es mi boca quien dice:
-"regreso a tus confines".
Es mi piel la que busca
tu horizonte azulado.