martes, 21 de junio de 2011

Son el mismo


Para Gema y Amalia 
(seguís mereciéndolo)

La vida a veces es un laberinto
de idas y venidas y parece
que no crece el amor y cuando crece
nos cuesta ver un sueño que es distinto.

Lo cierto es que el amor no sabe nada
de nada que pueda causar dolor
el caso es que el amor es sólo amor,
amor y sólo amor. Duda zanjada.

¿Qué duda?¿qué debate?¿qué pregunta?
No hay dudas si cuando las vemos juntas
encajan como un dulce mecanismo.

Yo amo a una mujer y soy un hombre.
¿porqué tenemos que cambiar el nombre?
Mi amor y sus amores son el mismo.

lunes, 20 de junio de 2011

A ti


Para Amalia y Gema... Gracias!!!
A ti que te has liado la manta  a la cabeza,
a ti que has conseguido huir del ¿qué dirán?
a ti que hace unos años, nos diste la sorpresa
poniendo un nuevo rumbo hacia la felicidad.

A ti que estás presente, a ti que nunca fallas,
a ti que pones nombre a la palabra amistad,
a ti dama valiente, a ti niña canalla,
a tu chica rebelde, a ti mujer formal.

A ti que me enseñaste el nombre de mi vida
que guardaste secretos y abonaste el amor,
a ti que te quedaste a curar mis heridas
cuando el tren de la duda descargó en mi estación.

A que que te pusiste el mundo por montera
a ti que no te importan las reglas del tabú,
a ti que solo buscas palabras verdadera
a ti que dices todo, sin decir ni mú.

A ti que siempre dices, ¿echamos un pitillo?
y escuchando mis neuras se te consumen tres,
a ti que me soportas poemas y estribillos,
que me aguantas deslices y algún que otro traspiés.

En fin que aquí se os quiere con los ojos cerrados
sin prejuicios ni dudas, sin agobios ni fobias,
vivamos el momento que el día no ha acabado, 
alcemos nuestra copa, y que vivan las novias.



jueves, 9 de junio de 2011

Cenizas


Para decir adiós, mejor no hables,
no sea que equivoques el sentido,
y otorgues al adiós valor de olvido
y el daño sea al fin irreparable.

Para decir adiós no digas nada,
no sea que el destino no esté escrito,
y adiós se vuelva "ven, te necesito"
y encuentres que mi puerta está cerrada.

Si vas a pronunciar la despedida
sopesa bien si cabe en esta vida
tu llanto, porque no habrá marcha atrás.

No me digas adiós si es hasta luego,
no apagues los rescoldos de este fuego,
la ceniza no vuelve a arder jamás.

sábado, 4 de junio de 2011

Un sutil escalofrío



Llenando estos papeles por encargo
reí, lloré, conté algunas mentiras,
el nexo entre Valencia y Algeciras
me arranca nuevamente del letargo.

Admito en esta carta, sin embargo,
que el eco que me aturde y que conspira,
sus dardos de quietud certero tira
dejándome un silencio duro y largo.

Tal vez haya perdido una batalla,
pero regreso con fuerza renovada,
no ganará la guerra este vacío.

Igual que el mar regresa hasta la playa
mi voz regresa sin temor a nada,
dejándome un sutil escalofrío.

viernes, 3 de junio de 2011

No supe administrar


Si al menos me quedara la sonrisa
o un ojo que guiñar, al menos eso,
si al menos el sabor de aquellos besos
hubiera almacenado, o esa risa.

Otro gallo cantara en esta misa
si al menos recordara los procesos,
mis huesos no estarían hoy tan presos
ni tan desvencijada mi camisa.

Pero nada guardé de aquellas mieles,
dilapidé el amor y la fortuna
y le puse una vela a la salud.

No supe administrar, vendí las pieles.
Salvarme nada puede de esta cuna
Ya solo estoy. Yo solo y mi ataúd.

sábado, 23 de abril de 2011

Cuéntame el cuento



Ella era capaz de mentir sin decir ni pío,
engañaba con esa mirada de gata infeliz,
el calor que me daba era más un escalofrío,
una vez se olvidó de engañarme, pero fue un desliz.

La mentira en su boca sabía como disfrazarse,
la verdad cuando suena a mentira, es menos verdad,
la verdad no tenía en sus manos donde cobijarse,
la mentira era solo otra cara de su realidad.

Cuéntame el cuento que cuentas,
dejando abierta la puerta,
hazme el favor,
dime que no,
ya veré yo 
si te creo o no.

Ella era capaz de mentir mirando a la cara,
ella era capaz de mentir sin decir ni mu,
la verdad se rompía en pedazos con cada mirada,
en sus ojos lo blanco era negro y la cara cruz.

La mentira habitaba sus labios, qué vamos a hacerle,
conociendo sus trucos es fácil, sobrevivir,
tú me das a elegir y yo elijo, sólo se creerte,
cuando dices que todo es mentira, no puedes mentir.

Cuéntame el cuento que cuentas,
dejando abierta la puerta,
hazme el favor,
dime que no,
ya veré yo 
si te creo o no.

miércoles, 13 de abril de 2011

Como quien hace un nudo


Para escribir canciones
no hacen falta nociones
de geometría,
ni un denso vocabulario,
curtido en el diccionario
del día a día.

Porque hay verdades
que no pueden cantarse,
porque hay mentiras
que matan cuando nacen.

Decir te quiero
como quien hace un nudo
marinero.
Quedarse mudo
con el dardo certero
de tu desnudo.

Lo de escribir poemas
ese ya es otro tema
más rimbombante.
Hay que tocar la cima
y cuidar que la rima
sea consonante.

Porque hay canciones
que no dicen la verdad.
porque hay poemas
que mienten sin piedad.

Decir te quiero
como quien hace un nudo
marinero.
quedarse mudo con el dardo certero
de tu desnudo.

jueves, 31 de marzo de 2011

A Rafa Brioso.

¿Cuánta tristeza cabe en este canto?
¿cuánto silencio deja este destrozo?
No cabe este dolor en un sollozo,
no hay lágrimas que aguanten tanto llanto.

Te vas sin respetar el protocolo,
tan rápido que el tiempo es una mota,
dejando el alma de tu gente rota
y triste el corazón del alma, y solo.

El caso es que no es una pesadilla,
ahora al tiempo toca hacer su parte,
atenuar el dolor y dar consuelo.

Nos queda tu recuerdo y dos semillas,
que fuertes crecerán, y al recordarte
tendrán el rumbo claro de su vuelo.

jueves, 24 de marzo de 2011

El tiempo


El tiempo que, implacable, se acumula en mis manos
vertiendo sus vergüenzas en mis ojos marchitos,
arrebata a la sombra el eco y la memoria,
la paz, los estandartes, los agraces racimos.

La lúgubre certeza es la espada que ciñe
sus manos contra el cuello en un gesto asesino,
la sangre que ahora mana, no es sangre sino tiempo
que vierte sus vergüenzas en mis ojos vacíos.

El tiempo, sin embargo, a veces, reconforta,
y no vierte vergüenzas, ni hiere con su filo.
El tiempo, en ocasiones, oxida las guadañas
y el hacha inquebrantable de lo desconocido.

Entonces, sólo entonces, se disipan las dudas,
el dolor se atenúa, se vislumbra el camino,
y el pastel se descubre y se rompe el secreto,
y se mezclan los rostros de verdugo y amigo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Aunque no estés mirando

Arreciará la lluvia, no lo dudes,
arreciará la lluvia y el letargo
que, burdo, inmoviliza mis neuronas
y ansioso se apodera del espacio.

No cederá la lluvia en los cristales,
o en los tenues reflejos del espanto,
el tiempo dejará paso a la noche,
la noche a la tormenta dará paso.

Es posible que un rayo misterioso
arranque este silencio de mis labios,
o tal vez una sombra maliciosa
se asome por mis ojos, tan cansados.

La lluvia volverá, regresa siempre,
al sur, vuelven al sur siempre, los pájaros.
El tiempo, cuando pasa, mata o cura,
y pasa porque pasa,
aunque no estés mirando.

lunes, 21 de marzo de 2011

Llámame optimista.

El eco del silencio que retumba
allí donde mis dedos no hacen mella
me deja en la mirada grises huellas,
así mis cuchitriles se derrumban.

Si buscas leerás sobre mi tumba,
metáforas, clichés, prosopopeyas,
poemas y canciones que se estrellan
en este gris silencio que ahora zumba.

En fin, que la belleza siempre es breve,
y las heridas aunque sean leves
te dejan indeciso y pensativo.

De tanto caminar por el desierto,
ya ves, he terminado medio muerto,
o, llámame optimista, medio vivo.

martes, 8 de marzo de 2011

Miedos

A mí no me preocupa la derrota,
ni el sueño, el desamparo me arrebata,
la soledad ni duele ni me mata,
ni ahogada en el silencio mi alma explota.

A mi lo que me asusta no es la muerte,
tampoco es el dolor lo que me asusta,
a mí lo que me aterra no es la fusta
del tiempo, me da igual la mala suerte.

No temo a la revancha, a la metralla,
ni al denso olor a sangre en la batalla,
no me amedranta el yugo vil, ni el sable.

No temo a los cañones ni a las balas,
el miedo sólo me corta las alas
si viene agazapado en lo inmutable.

jueves, 3 de marzo de 2011

F-In-icio

Pongamos que este es el decimocuarto,
y que este verso es el número trece,
el doce, como ves, aquí aparece,
y el once llega a punto en el reparto.

en este verso el décimo te ensarto,
del diez al nueve nada, me parece,
la octava de las lineas lenta crece,
y llegando a la septima estoy harto.

El verso que ahora ves vale por seis,
el quinto no está mal, no hay quinto malo,
y el cuatro un rato antes de las tres.

En este mi tercero ya vereis,
que el dos ya viene y trae su regalo:
El uno en una cuenta del revés.

viernes, 25 de febrero de 2011

La lluvia



La lluvia moja sin piedad mis manos,
me arrebata el calor y la sonrisa,
se busca en mis famélicos bolsillos,
y no se encuentra.

La lluvia apuñala mi sosiego,
enturbia mi razón, me tambalea,
construye en torno a mí su letania,
y me atraganta.

Absorta, ensimismada, silenciosa,
me horada el corazón y las neuronas,
engaña a mis anhelos ateridos
y los invade.

Ya recorre mis vasos, mis arterias, 
cristalinas, sus dagas canalizan.
Resistí cuanto pude, pero ahora...
soy yo la lluvia.

viernes, 11 de febrero de 2011

Aburrimiento

Ya transita el sudor y la blasfemia,
la deserción y el hedor
entre mis manos.

La mugre.

La última lágrima
de mis cosmos ya marchito,
no fue de amor, no de olvido.
El gemido último
vino en un paréntesis,
obediente, sumiso, sin pudores...

Fue el discípulo postrer de la rutina...

Cada vez que bostecé,
perdí un poema.

lunes, 7 de febrero de 2011

Siete de febrero

El viento agita el corazón y mece
al mar donde la luna se da un baño.
Al sol ya no le quedan más redaños,
y el brillo de sus rayos languidece.

Pero este día, chica, lo merece
es siete de Febrero, no es extraño,
hay uno como hoy todos los años,
pero es especial desde hace trece.

Los años han pasado tan deprisa,
fugaces como estelas de luceros,
parece que fue ayer aquel "problema"

Ya sabes que me muero por tu risa,
y que son tuyos todos mis "te quieros",
y que tuyos son todos mis poemas.

jueves, 27 de enero de 2011

Entonces apareces

"Dios es dos pechos de mujer
en un paisaje muerto. Pero es más..."

Antonio Sariego Miranda

Hay días en que todo
me parece distinto,
como si el sol que nos baña
pereciera distante...

Hay días en que el cielo
se viste de amargura:
ese traje harapiento
que se torna piel muerta...

Y sucede que entonces
apareces y guiñas
un ojo -mariposa-
al mar y al horizonte...

Y mis manos entienden
que es más frágila la aurora
cuando todo es espuma
en tu pecho de estrella...

Todo verso que escribo
recoge de tus labios
la purpúrea apariencia
los boreales brillos,

y el bosque que atenaza
la luz de la cordura
se hace jardín eterno
en milagro de besos.

miércoles, 26 de enero de 2011

Sin razón ni condiciones.


Esto de andar sembrando decepciones
es más cansado de lo que parece,
cuesta seguir si siempre es martes trece,
si se pone a llover en vacaciones,

Este vivir pidiendo explicaciones
de cómo y de porqué ya me enloquece,
cuesta seguir sin más cuando se cuece
un luto sin razón ni condiciones.

Quizá resulte que metí la pata,
lo admito, puede ser que sea mi falta
y tengas tú razón, y yo la pierda.

Pero tal vez seas tú quien se maltrata.
Qué dura es la verdad cuando te asalta.
A veces la verdad es una mierda.

viernes, 21 de enero de 2011

Otoño


"En el otoño todo el campo esta lleno de olor a adioses"
Ramón Gómez de la Serna.

Lúgubre es la flor de la poesía
si trémula habita
sobre amarillas torres...

Asoma a su cuello
blanquecino y distante
un pálpito sublime,
un añorado encuentro...

cuando las manos descienden
de su copa de azufre...
... o de ámbar,
la cálida caricia
palidece y se aleja.

Nada para el arroyo
mejor que el tacto suave
de unas gotas ajadas
con olor a cerezo.

Pero así llega Octubre
con su faro encendido
derramando amarillo
por la falda del monte,

y me asalta un instante
que se encona en enigma
de estancias a oscuras...
y trenes que se alejan.

jueves, 20 de enero de 2011

Necesito escribir



"Necesito escribir, 
golpear las palabras para que no me duelan..."

Julia Guerra Lacunza

Es este mi problema:
palabra que no escribo,
palabra que se encona
y rasga mi existencia.

Necesito escribir,
golpear las palabras
para que no me duelan,
para que no me sangren.

Tengo el alma cansada,
el corazón exhausto,
los dedos extenuados...
escribo, pese a todo.

Es este mi problema:

Cuando cedo los ojos
a la bruma del sueño,
el mundo se hace agua
y todo es poesía.